Carta Degà
N. Circular: 2 / 08
Data Circular: 21/11/2008
N. Notícia: 5826
Data Notícia: 24/11/2008
Subtema: Secretaria COAIB
Estimad@ compañer@:
La vorágine de acontecimientos continuados, excesivos y cambiantes al mismo tiempo, que vamos soportando los arquitectos en estos dos últimos años me impide, con la frecuencia que desearía, ponerme en contacto con vosotros para iros informando regularmente de todo ello.
Pasado el primer año de la crisis de la construcción, nos enfrentamos a un segundo todavía más difícil, ya que se acaban las direcciones de obras y no disponemos de nuevos y suficientes proyectos con los que poder continuar una rueda lógica de ejercicio profesional. A partir de ahora, aunque la reducción de los números relativos con respecto a este año 2008 (un 66 % menos de viviendas y un 45% menos de metros cuadrados de edificación) dejará de ser tan espectacular, nos tenemos que ir acostumbrando a pensar que la actividad continuará bajando en 2009 y, tal vez, en 2010 toquemos fondo, lo que nos exige replantearnos nuestra actividad profesional y actuar con diligencia frente a una situación que ya no admite dilación.
Si a cada uno de nosotros la actual coyuntura nos ha ido obligando a redimensionarnos, lo mismo está ocurriendo con la institución colegial. El año pasado, previendo acontecimientos, ya presentamos una importante minoración de Presupuestos para el ejercicio actual, y durante todo este año 2008 hemos estado realizando reajustes adicionales. Ahora, vista la evolución y de cara al próximo, no nos queda más remedio que ir mucho más allá, de tal manera que todas las Juntas, tanto la Central Colegial como las tres Demarcaciones, estamos formulando Presupuestos muy restrictivos, con altos porcentajes de reducción, para tratar de paliar, hasta donde sea posible, la repercusión de los costes sobre los colegiados, lo cual evidentemente repercutirá sobre las actividades y servicios colegiales y, aún así, sobre nuestras aportaciones colegiales.
Afortunadamente nuestro Colegio goza de solidez patrimonial y financiera. Una gestión prudente realizada a lo largo de los años nos permite afrontar esta etapa con razonable serenidad, ya que en tiempos de bonanza hemos ido dotando reservas y provisiones para poder encajar, en momentos como los de ahora, los inevitables costes de los ajustes de la organización y de otras cargas extraordinarias que, de otro modo, ahora vendrían a superponerse a las ya de por sí difíciles circunstancias.
Pero, desgraciadamente eso es solo parte de nuestros problemas actuales. La aplicación del Código Técnico de la Edificación, las consecuencias del Proceso de Bolonia y las confrontaciones entre la Comisión Nacional de la Competencia y los profesionales, prosiguen marcándonos continuamente el paso. Intentaré explicarte la situación actual de cada uno de esos aspectos.
Cuando a finales del pasado mes de julio el Ministerio de Hacienda se reunió con los Colegios Profesionales para articular el proceso de transposición al ordenamiento jurídico español de la Directiva Europea de Servicios, que conllevará una modificación de la legislación sobre el ejercicio profesional y sobre las normativas colegiales, en base a impulsar la necesaria modernización y transparencia de dichas instituciones, con la cual no podemos estar más que de acuerdo, especialmente los Colegios de Arquitectos, nadie podía intuir que a la vuelta de las vacaciones aparecería la Comisión Nacional de la Competencia, heredera del extinto Tribunal de Defensa de la Competencia (aquel que tanto incidía sobre la desaparición de los baremos orientativos de honorarios profesionales), con un irresponsable, nefasto y desmedido informe, carente de todo rigor.
Informe, que por la vía de una desregulación extrema, que incremente una mayor competencia y abarate los precios, pretende la desvinculación entre titulación y ejercicio profesional (¿para qué buscar un Arquitecto para hacerse una casa, si seguro que encontramos a cualquier otro profesional del “ramo técnico”, o ni siquiera eso, dispuesto a hacerlo más barato?), la transformación de los Colegios Profesionales en meras asociaciones, ya que son nidos de corporativismo y de reservas de actividad (olvidándose de que Europa considera a éstos como las autoridades competentes para el ordenamiento y control de las profesiones en cada país y la propia Constitución española resalta la función social que estos desempeñan), planteando el sometimiento de los Colegios al control del Gobierno (pero, ¿no saben que quién aprueba sus estatutos y controla su actividad son las Administraciones Públicas? ) y cuestionando, al mismo tiempo, el visado y la colegiación obligatoria (que es el único medio para asegurar el cumplimiento de esa función esencial de ordenación del ejercicio profesional que nos delegan las Administraciones).
El informe no entra, a pesar de su extensión, en un análisis de las diferencias que existen entre cerca de un centenar de Colegios Profesionales que relaciona desde algunos que realmente no dejan de ser Asociaciones a otros como el nuestro que agrupa a unos titulados que son los únicos, junto a los de las Ciencias de la Salud, que tienen Directiva Europea. Para esa Comisión todo es lo mismo, colegio de arquitectos o colegio de relojeros (con todos los respetos para estos últimos).
Ante tamaño despropósito, en el pleno del Consejo Superior de los Colegios de Arquitectos de España (CSCAE) del pasado del mes de septiembre, acordamos reprobar la actuación de dicha Comisión, su falta de rigor y de objetividad, y en consecuencia exigir el cese de su Presidente, tal como hicimos saber a las más altas instancias del Estado y a la opinión pública. Por su parte, la iniciativa de los contactos con los grupos políticos y con la alta Administración para defender el relevante papel de los profesionales en la economía y en la sociedad, se está llevando desde la Unión Profesional, de la que forma parte el CSCAE.
Cuando en todo el mundo se critican los excesos liberalizadores cometidos en algunos mercados que, entre otros factores, han generado la grave crisis económica actual requiriendo masivas intervenciones gubernamentales y se tiende a una mayor regulación, aparece esa Comisión planteando lo contrario.
El citado informe, con planteamientos exclusivamente economicistas, olvidándose de aspectos fundamentales en las organizaciones colegiales como la ética, el control del ejercicio y la deontología profesional, la prestación de servicios de interés social y la defensa de intereses y derechos generales (ajenos todos ellos, desde luego, al mercado), pretende acallar y acabar con uno de los pocos resortes de que todavía dispone la sociedad civil.
Las reacciones ante tamaño disparate han sido múltiples, entre ellas y de modo significativo, el senador por las Islas Baleares, Pere Sampol, como portavoz del Grupo Mixto en el Senado. Aquí los Colegios Profesionales de mayor entidad en las Islas estamos ultimando una acción conjunta.
¿Y del Proceso de Bolonia, qué? Aprobados y establecidos los requisitos para la ordenación de la enseñanza universitaria de la titulación de Arquitecto con la exigencia de 300 créditos “y” proyecto final de carrera (PFC) el pasado diciembre, los cuales plantean ciertas dudas sobre el alcance de ese título respecto a las atribuciones hoy reconocidas a los Arquitectos, añadidas a la ambigüedad del “y” antepuesto al PFC (¿con cuantos créditos se le dota para añadir a los 300?). Dichos requisitos aparecieron junto con el de los Ingenieros de la Edificación (título que se convino para evitar el confusionismo del actual de “Arquitecto Técnico” para los Aparejadores y que no ha supuesto tal, sino añadir un poco más, puesto que ahora, según desde que óptica se mire, serán validos los tres nombres). Tras ellos, poco más, y lo que ha habido ha sido para mayor intranquilidad.
Primero la aprobación de los acuerdos del Consejo de Ministros para el establecimiento de las condiciones de los Planes de Estudio de Ingeniero Superior y de las Ingenierías Técnicas, así como de las Órdenes Ministeriales sobre requisitos de verificación de títulos de master y de grado. Con la posibilidad de que el título de master conlleve atribuciones profesionales, que en un principio el Ministerio negó, las Ingenierías Superiores han encontrado el camino para mantener las diferencias con el título actual de grado medio (o sea, la antítesis de Bolonia, que pretende únicamente los títulos de grado para el ejercicio profesional reservando los de master y doctor para las cuestiones académicas), habiendo logrado con ese acuerdo del Consejo de Ministros la posibilidad de que esas titulaciones tengan, por el grado 240 créditos y por el master hasta 120, en definitiva hasta 360 créditos. La cosa no ha ido a más dado el actual enfrentamiento entre Ingenierías de uno y otro tipo y de una y otra especialidad, que les ha impedido llegar a un acuerdo final. Frente a dicho acuerdo, desde el CSCAE se manifestó por escrito a la Ministra del ramo nuestra total oposición a dicha posibilidad por lo que puede suponer de perjuicio para la titulación de Arquitecto, al mismo tiempo que estamos estudiando diferentes alternativas existentes ante éste y otros aspectos.
Pero el tiempo avanza y ya se ha producido la aprobación de varios Planes de Estudio de Arquitectura en diferentes Universidades, que ya han comenzado a impartirse desde este mes. Desde una que ha consignado créditos al PFC situando el total por encima de los 300, a otras en que el organismo que los aprueba, la ANECA, ha denegado su aprobación si no rebajaba el total, incluido el PFC, a un máximo de 300 créditos. Dado el acuerdo, alcanzado con el Ministerio a finales del año pasado, de que el citado organismo de evaluación debía estar formado por titulados de la materia correspondiente, provenientes del campo académico y profesional, aspecto que en el caso de Arquitectura se incumplió totalmente, se presentó la correspondiente carta de queja y rechazo. Asimismo ante la disparidad de criterios en cuanto al número de créditos, desde el pleno del CSCAE aprobamos presentar recurso contra todos los planes de estudio que no adscriban créditos al PFC al margen de los 300 propios de la carrera, con el horizonte puesto en que el proyecto fin de carrera conlleve 30 créditos y la titulación, por tanto 330, y así se está haciendo cada vez que se produce una aprobación que contraviene este criterio.
Y el tercero de los temas, el CTE y la aprobación del último Documento Básico que restaba, el del Ruido. Recordarás que fue aprobado en su momento estableciendo un compás de espera de un año para su puesta en vigor (que vencía este 30 de octubre) que permitiera, mientras tanto, elaborar un correcto catálogo de, lo que se ha dado en llamar, soluciones robustas para una aplicación efectiva así como la generación de un programa informático que facilitara la labor proyectual. Todo ello con el acuerdo con la Ministra de que si cumplido ese plazo no estuvieran resueltos esos aspectos se procedería a una nueva prórroga.
Pero, subsistiendo gran parte de los problemas de hace un año, con informes técnicos demoledores respecto a las deficiencias existentes en este DB y con una opinión unánime del foro de la edificación, conformado por Promotores, Arquitectos y Aparejadores, favorable a una nueva prórroga, al reunirnos en el CSCAE con los altos cargos del Ministerio el pasado mes de septiembre se nos indicó que, aun conscientes de que las herramientas de apoyo continuaban estando por debajo de los requerimientos necesarios, no se iba a producir una nueva dilación en la puesta en vigor de la norma porque amplios sectores sociales así lo demandaban (los amplios sectores parecen ser las multinacionales productoras de soluciones específicas y algunas comunidades autónomas). Ello dio lugar a una fuerte respuesta por parte de los Arquitectos que finalmente ha conllevado esa nueva prórroga que finalizará el 24 de abril del próximo año.
A su vez, a finales de julio, la Consellería de Medi Ambient nos trasladó un anteproyecto de normativa propia frente al ruido, para que manifestáramos nuestra opinión. Atendiendo nuestra petición de que dicha norma no se aprobara mientras no entrara en vigor la estatal, la ha pospuesto lo que ha propiciado que técnicos de la Conselleria y del COAIB, entre otros, estén comenzando a contrastar su contenido.
Por último, anunciarte, en estos momentos de incertidumbre, cambio acelerado y problemas que nos acucian, la celebración de un Congreso Nacional de Arquitectos durante los primeros días del mes de julio de 2009 en Valencia (el anterior fue en Barcelona hace ya mas de diez años) para un debate entre todos sobre el estado de la profesión, sus perspectivas, sus alternativas, las diversas maneras del ejercicio profesional, los nuevos retos, la ampliación de los campos de actuación, las titulaciones, el continuo incremento de los arquitectos asalariados en detrimento de los profesionales liberales, la externalización de servicios, la multidisciplinariedad, la defensa de nuestro ámbito profesional, la búsqueda de nuevos mercados internacionales, la necesaria formación continuada, la institución colegial y su acomodo a las nuevas situaciones, la colaboración con la Administración, la función social, la responsabilidad civil, y un largo etcétera, son motivos más que suficientes para reflexionar sobre como afrontar el futuro de la profesión. Desde la página web del COAIB puedes hacer llegar las comunicaciones que creas oportuno aportar para ese necesario debate, en el que debiéramos intentar estar la mayoría, especialmente los jóvenes, en un Congreso del cual deben salir las líneas maestras de lo que va a ser a partir de ahora el futuro campo de actuación de los Arquitectos.
Con la esperanza de no crearte mayor desesperanza, recibe un cordial saludo.