Proceso Bolonia: Carta Decano (y dos)...por ahora.

Nº Noticia: 4788

Fecha de Noticia: 29/10/2007

Subtema: Secretaría COAIB

Querid@ colega:

El pasado día 15 te llegaba, vía web, mi anterior misiva sobre el proceso de Bolonia y los arquitectos, que como habrás podido ver a través de la repercusión en los distintos medios de comunicación, se ha mantenido en un continuo proceso de actualidad informativa con noticias a menudo contradictorias, lo que no se traducía precisamente en tranquilidad. Apenas diez días, que nos han obligado a un constante estado de atención y definición.

En mi anterior carta te indicaba que se había dado un plazo (1) hasta el martes 16 para que los distintos Colegios de Arquitectos se definieran avalando las conclusiones (2) de la Comisión de Enseñanza del Consejo Superior de los Colegios de Arquitectos de España sobre los tres puntos que desde el Pleno del Consejo Superior habíamos considerado fundamentales demandar del Gobierno de entre los que no se habían admitido mediante las alegaciones que habíamos presentado, antes del verano, al Proyecto de Real Decreto de Ordenación de las Enseñanzas Universitarias Oficiales.

El resultado fue que solo 8 de los 19 Colegios avalaron las conclusiones, lo que se traducía en que dicho comunicado solicitando la paralización del decreto no se haría público por parte del CSCAE, aunque se mantuviera la exigencia de los tres puntos, que habían sido aprobados por un pleno.

Ante ello, esos ocho Colegios que sí avalaron el comunicado, a saber: Aragón, Canarias, Castilla la Mancha, Ceuta, Comunidad Valenciana, Consejo Andaluz, Madrid e Islas Baleares, que representan algo más del 50 % de los arquitectos de toda España, y en razón a su autonomía, podían llevar a cabo los comunicados y acciones que entendieran pertinentes reivindicando la paralización del decreto, si finalmente no se incluían esas tres condiciones, pero obviamente desde su ámbito colegial y no desde el conjunto, a través del CSCAE, como hubiera sido lo deseable.

De ahí la multiplicidad de comunicados y acciones que se iban transformando en noticias en los medios de comunicación. Lo peor fueron alguna declaración y algún anuncio, descalificatorios ambos, por parte de alguno que entendía que era mejor callar y de otro que pretendía lo contrario. Lo que se tradujo en una imagen desafortunada de desunión del colectivo.

La presión llegó a su punto álgido el día 18, previo al que se sabía iba a aprobarse el Real Decreto, con una manifestación de arquitectos y estudiantes frente al Ministerio de Educación y Ciencia encabezada por el presidente del Consejo Andaluz y los decanos de Madrid y Castilla la Mancha, que trasladaron una carta a la Ministra.

Ese mismo día, al igual que otros colegios, nosotros hicimos público un comunicado (3) y asimismo me entrevisté con el Delegado del Gobierno (4) para que trasladara una carta (5) a la Ministra de Educación y Ciencia que contenía las conclusiones de la Comisión de Enseñanza del CSCAE.

Esa tarde mantuvieron una entrevista, y no cabe duda de que las presiones que se estaban haciendo desde distintos ámbitos contribuyeron a ello, entre los representantes del Ministerio y los presidentes del CSCAE y de los directores de las ETSA's, que dió sus frutos. Se acordó la modificación de un artículo del Real Decreto en el sentido de que la Comisión que ha de evaluar los planes de estudios estará integrada por expertos del ámbito académico y profesional del título correspondiente, lo que significa que los planes de estudios del título de arquitecto serán evaluados por una Comisión formada exclusivamente por arquitectos. Lo que se tradujo en que el Real Decreto no pudiera ser aprobado al día siguiente.

Pero más importante aún fue que se ratificó por los responsables del Ministerio que los planes de estudio del título de arquitecto en la nueva ordenación de las enseñanzas será de 300 ECTS, esto es, cinco años y la presentación y defensa de un Proyecto Fin de Carrera, lo que se hizo público a través de las declaraciones del Secretario de Estado de Universidades. Por lo que uno de los puntos reivindicados por nosotros había sido aceptado.

La semana siguiente continuaron las presiones de tal modo que de nuevo los tres mismos Colegios convocaron una nueva parada frente al Ministerio para el jueves pasado día 25. Ese mismo día aparecieron en los medios de comunicación unas declaraciones públicas de otro responsable del Ministerio de Educación y Ciencia, el Director General de Universidades en las que manifestaba su sorpresa por tal acto ya que consideraban que las reivindicaciones de los arquitectos habían sido valoradas, donde además de reiterar las afirmaciones del Secretario de Estado señalaba la aceptación por parte del Ministerio de las directrices propias para el título de arquitecto, que era otro de los tres puntos reivindicados.

Ambos puntos, que no podían formar parte intrínseca del Real Decreto, ya que éste no aborda más que generalidades para todas las titulaciones, eran garantías colaterales que exigíamos para el posterior desarrollo de dicho Real Decreto.

En el tercer punto, el de la separación de la rama de arquitectura de las ingenierías, tal como ya dijo la ministra cuando se reunió con nuestros representantes en julio, no hubo marcha atrás por parte del Ministerio.

Separación de rama que los directores de las Escuelas de Arquitectura entienden que no se debe producir, tal como nos manifestaron en la reunión conjunta que mantuvimos la noche del pasado miércoles 24 en Madrid. Asimismo, nos comunicaron la aceptación por parte del Ministerio de un tronco común del 80 % de las materias para el título de arquitecto y de un título de grado con todas las competencias del arquitecto sin master, tal como se tradujo al día siguiente en el comunicado (6) que hicieron público.

Y el pasado viernes 26 se aprobó el Real Decreto.

Francamente, mi balance final es positivo. Mucho ha sido el trabajo y los desvelos que ha producido, pero creo que de un decreto que en origen dejaba excesivos interrogantes de cara al futuro de nuestra titulación, y por ende de nuestra profesión, se ha conseguido al final un Real Decreto de Ordenación de las Enseñanzas Oficiales correcto, fruto de una primera aceptación de varias alegaciones de peso y de la posterior asunción de dos de las tres reivindicaciones que consideramos más importantes. Esperemos que de la no asunción de la tercera no se puedan derivar consecuencias negativas.

¿Y ahora, qué?

Tras la aprobación de este Real Decreto generalista, vendrá otro de transposición de títulos, que en principio no tiene porque ser conflictivo y a continuación ya vendrá el de los títulos específicos, entre otros el de arquitecto, al que tendremos que prestar especial atención. Al nuestro y a los de las profesiones de nuestro entorno. Ya os mantendré informados.

Un abrazo,

Luís Antonio Corral Juan
Decano

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